Probé un brownie de Hornitos con buenas expectativas, y aunque el sabor cumplía, la experiencia no fue del todo equilibrada. A primera vista tenía una apariencia tentadora: color intenso, bordes definidos y ese look clásico que promete un buen postre.

Al probarlo, se sentía un sabor a chocolate agradable, ligeramente dulce y con notas que recordaban a cacao tradicional. Sin embargo, la textura fue el punto débil. Era un brownie bastante seco, le faltaba esa humedad característica que hace que cada bocado sea suave y denso al mismo tiempo. No es melcochudo; en lugar de derretirse en la boca, se desmoronaba más de lo esperado.

Su precio aproximado está entre $7.000 y $10.000 COP, dependiendo de la sede.

No es un mal brownie, pero sí uno que se queda corto en la experiencia completa. Ideal para acompañar con una bebida caliente que compense su sequedad, pero lejos de ser ese brownie inolvidable que uno quisiera repetir.

Categories:

Tags:

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recent Comments

No hay comentarios que mostrar.